miércoles, 17 de diciembre de 2008
CÓMO PERCIBO LA DOCENCIA

Saludos, mi nombre es Hilda C. Pérez Nava
I.- Presentación:
Soy orgullosa integrante de la planta docente del CETis No. 59, en Torreón, Coah.
Y vaya que no deseaba ser sólo docente sino también Doctora en Medicina; al paso de los años mis padres observaron que mis "juegos" cada vez eran más inclinados a ser la maestra de escuela. Empecé mis Estudios Profesionales en la Escuela Normal Oficial de Torreón, donde viví una de las mejores épocas de mi vida de estudiante. Después al verme involucrada en este quehacer decidí ingresar a la Escuela Normal Superior. Esta institución me dió las herramientas para lograr la comunicación con alumnos y alumnas mayores- incluso- que yo. Desde que estoy trabajando en el Cetis mi vida cambió para siempre, cada día veo la oportunidad de aprender de la vida, de mis compañeros y de mis alumnos.
Es maravilloso, ser parte de la sociedad desde esta perspectiva.
II.- ¿CÓMO PERCIBO MI PARTICIPACIÓN EN LA DOCENCIA?
Actualmente me encuentro en el lugar correcto, ya que tengo una responsabilidad enorme que es interactuar con personas que necesitan de nosotros, los docentes, cada vez más. Nuestro rol no se limita a ser el docente que transmite los conocimientos, sino el facilitador de aprendizajes no sólo de un área o asignatura en específico; por e contrario somos formadores integrales que perciben, encaminan, incitan a superar a aquellos que aún no saben ni siquiera para qué están aquí, o hacia dónde les lleva la vida y si ése es el camino correcto.
Al entrar a un aula, nos percatamos cada día que a pesar de ser las mismas personas (con quienes estaremos interactuando en el Proceso de Enseñanza - Aprendizaje), ellas no todos los días tienen las mismas expectativas. Los conocimientos serán los mismos, pero cada alumno los asimila de manera diferente y lo más increíble es que cada día es capaz de captarlos por diferente canal.
Los métodos que utilizo van desde el Expositivo, inductivo, deductivo. Entre las técnicas la de LDI, me encanta propiciar los debates, y la investigación documental, aunque me he dado cuenta que mis alumnos disfrutan de la investigación de campo. En LEOE puedes emplear todo.
No soy de las que piensan que podemos clasificar a nuestros alumnos: auditivo, visual, auditivo-visual, etc. Aún más podemos preparar nuestra clase; pero de grupo a grupo, terminamos haciéndole variantes, improvisamos de la mejor manera ( sin perder el objetivo) y los inducimos a estructurar sus pensamientos.
¡Somos formadores! No hay nada más gratificante que formar un pensamiento que sea capaz de enfrentar los retos de la vida cotidiana y más los del terreno profesional; lo peor es "pasarte" un semestre con 50 alumnos y al final de éste descubrir que no fuimos capaces de formar un sólo pensamiento , cuando menos en uno de ellos.
¡No hay nada peor que un cerebro "vacío"!
MI CONFRONTACIÓN CON LA DOCENCIA

MI CONFRONTACIÓN CON LA DOCENCIA
Durante mi infancia comencé la ilusión de ser maestra, al jugar a la “Escuelita”. Era tan importante para mí, ser la maestra de mis amigas, estar al pendiente de ellas. Sin embargo cuando, de alguna manera, llegué a interesarme las enfermedades de mis “alumnas”, descubrí que también me agradaba ser Doctora.
Realmente lo que buscaba, como refiere José Manuel Esteve, era vivir disfrutando la actividad laboral que yo eligiera. Ayudar, realimentarse con ese afán de conseguir un verdadero producto, y sentir ¿por qué no? Que fui partícipe de ese logro. Eso no es aburrirse, ¿verdad?
Para muestra me encantó lo que dice el maestro Esteve:
“El reto es ser maestro de humanidad…crear inquietud en los alumnos, descubrir qué valor tiene lo que van a aprender, enganchar lo que los alumnos saben con los contenidos…a introducir”
Esto nos hace pensar que de verdad, existimos. Es una ardua tarea que estamos dispuestos a llevar a cabo, ¿en beneficio de quién?, ¿de los alumnos solamente? ¡No! En beneficio propio y de aquellos que nos siguen y que lo hacen porque los hemos contagiado con nuestra alegría de vivir, de compartir, de fructificar.
El maestro Esteve, comenta que existen dificultades con las que podemos encontrarnos en este quehacer:
1. Elaborar la propia identidad profesional: Estoy totalmente de acuerdo con él; ya que de qué sirve que seas Mención Honorífica en tu profesión si el verdadero reto, no te atreves ni a tomarlo.
2. Conseguir ser un buen interlocutor: de a cuerdísimo, ser un orador, un buen disertante que convenza a sus alumnos de lo exitoso que es aprender.
3. Conseguir disciplina.- No amenazándolos, sino llevando el ritmo, el aquí y ahora.
4. Adaptar los contenidos al nivel de tus alumnos: De qué serviría que fueran magníficos copiadores, si no han razonado o discernido el objetivo a cumplir.
Pienso: que es docente quien quiere serlo; ya que si no eres docente entonces: nos llamarían recitadores de clase. Lo anterior, lo deduzco derivado del pensamiento de Paulo Freire; debido a que él menciona en su primera carta que para ser educador se debe ser humilde y abierto a que se enseña; pero al mismo tiempo se tiene la oportunidad de aprender. Que por ética deberíamos abrirnos a nuevos horizontes, sin temor, tales como: la capacitación.
Las tendencias pedagógico-tecnológicas se adhieren a lo nuevo, lo novedoso, lo tangible, ese medir el conocimiento del educando ya no por el 0 o el 10, sino darle los elementos, para que desde un principio el conozca y reconozca el nivel de preparación que tiene aunado al desempeño mostrado.
Lo que más me interesó de la primera carta de Freire, es que dice que estudiar es leer, y que para leer, es necesario leer el mundo, leer el texto y hasta el contexto.
Porque de ahí se deriva que la teoría es parte de la práctica, nada es más comprensible si una vez que conceptualizas, lo vives, lo practicas y entonces, sólo entonces, la teoría emerge de la práctica vivida.
Igual a los procesos de leer y escribir, que no debemos de concebir el uno sin el otro. Como partes íntegras yendo a la par, totalmente necesarias ambas para algo.
Los docentes pues, debemos enfocar la enseñanza hacia el aprendizaje, estructuras enlazadas de tal manera que no exista el uno sin el otro. Aún más el aprendizaje cimentado en la enseñanza. Ahí encontraremos la relación íntima entre pensar, leer y escribir.
No somos “perfectos”, somos aprendices permanentes, aprendemos por ensayo y error en lo mejor de los casos. Aprehendemos de las experiencias lo que viene a aumentar nuestro caudal cognitivo, es una verdadera aventura ser maestro, no podemos decir que es aburrido; porque siempre estamos viviendo, sintiendo, pensando, leyendo al mundo, a la palabra. Para que como docentes nos demos la oportunidad de pensar y sentir, y hacer sentir y pensar al alumno.
ATENTAMENTE
LIC. HILDA.
UN CAMINO HACIA SÍ MISMO

"No soy un hombre que sabe. He sido un hombre que busca y lo soy
aún, pero no busco ya en las estrellas ni en los libros: comien-
zo a escuchar las enseñanzas que mi sangre murmura en mí.
Mi historia no es agradable, no es suave y armoniosa como - - -
las historias inventadas; sabe a insensatez y a confusión, a --
locura y a sueño, como la vida de todos los hombres que no quie-
ren mentirse más a sí mismos.
La vida de todo hombre es un camino hacia sí mismo, la tentativa
de un camino, la huella de un sendero.
Ningún hombre ha sido nunca por completo él mismo; pero todos --
aspiran a llegar a serlo, oscuramente unos, más claramente otros
cada uno como puede. Cada uno es un impulso de la naturaleza hacia
el hombre.
Podemos comprendernos unos a otros, pero sólo a sí mismo puede - -
interpretarse cada uno."
HERMANN HESSE
Este pensamiento ha regido mi vida, desde que estudiaba en la Normal
Superior de la Laguna. Cursos Regulares.
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